Booking.com

CARTA  AL GENERAL SANJURJO

de Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera

Esta edición digital de las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera reúne a todos los textos de José Antonio recopilados por Agustín del Río Cisneros para la edición publicado por el Instituto de Estudios Políticos en 1976.

Carta al general Sanjurjo escrita por José Antonio el 17 de noviembre de 1934.

Esta carta está incluida en Arriba: Obras Completas III, el tercer tomo de las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera que cubre la segunda parte de su etapa en el parlamento desde el levantantamiento revolucionario en Asturias y Cataluña de octubre de 1934 hasta justo antes de la reunión de la Junta Política en Gredos en julio de 1935.


XClone


CARTA  AL GENERAL SANJURJO

17 de noviembre de 1934

Serrano, 86.

17 de noviembre de 1934


Mi querido y respetado General:

Justo me ha dado la prueba de amistad de decirme cual es el tema más importante que le lleva a Estoril a hablar con usted. Y esta prueba de amistad de Justo, unida, por otra parte, a la sospechosa circunstancia de que nadie fuera de él me hubiera hablado directamente de propósitos con usted relacionados, me ha decidido a tomarme la libertad de escribirle esta carta. En cuanto al afecto, al respeto y a la lealtad que pongo en ella, no creo que entre nosotros, haya nada que decir.

Temo, mi General, que no todos los informes con que Vd. cuente en estos días sean absolutamente veraces. Por ejemplo, acaso le digan que hay grandes probabilidades de éxito para un movimiento nacional en germen al que quiere asociarse el nombre de usted. Vale para mí demasiado ese nombre y lo que me recuerda para que me considere exento del deber de decirle la siguiente verdad: SI ESTE MOVIMIENTO SE HICIERA, Y SE HICIERA POR LOS QUE LO PREPARAN, LO ÚNICO QUE HABRÍA EN ÉL DE VERDADERAMENTE NACIONAL Y POPULAR SERÍA EL NOMBRE DE USTED, AL QUE, Y NO ES LA VEZ PRIMERA, SE OBLIGARÍA A CARGAR CON UN PESADO LASTRE DE COSAS Y PERSONAS NO POPULARES.

Le digan lo que le digan, lo que se trae entre manos no sólo no es un movimiento nacional sino que es un fraccionamiento más de los grupos de derecha, el cual, pese a todas las explicaciones con que se les vista, no será interpretado por el pueblo sino como un intento de restauración monárquica. El pueblo nunca juzga por matices literarios, sino por antecedentes y por posiciones simples: no hay manera de que crea en la sinceridad popular de un movimiento si lo ve encabezado por quienes que aspiran a ser los acompañantes de usted; es decir, por los representantes de todos los grupos más conservadores, más capitalistas y más partidarios de la monarquía derribada.

Le decía que el nuevo intento sólo va a nutrirse, implicando una nueva fragmentación, con gente de la derecha. Y mientras no salgamos de ahí no haremos nada. Los países en que se ha hecho la verdadera revolución nacional la han visto hecha por gentes nada derechistas; por gentes conquistadas al socialismo, al sindicalismo, al anarquismo, gracias a la fuerza inmensa de lo patriótico. No uniendo lo patriótico a lo popular, es decir conservando el patriotismo como una especie de patrimonio de los acomodados, no haremos nada. Por eso yo, con el modesto esfuerzo del que, sin duda, tiene usted noticia, me afano por penetrar entre los obreros y los estudiantes revolucionarios. Si a esos se les gana para la causa de España, ofreciéndoles de veras todo lo que hay que darles y renunciando de veras a imponerles cosas que les son antipáticas, España puede alcanzar grandes días. Todo lo demás es perder el tiempo.

Si esta aspiración a nacionalizar las cosas revolucionarias y populares estuviera ya adelantada el nombre de usted podría ponerse a la cabeza sin temor a interpretaciones torcidas. Pero aún estamos muy lejos de la madurez de tal propósito. Por ahora son muchos los recelos con que el pueblo recibe cualquier anuncio de movimiento nacional. Y para combatir esos recelos es necesario que trabajemos y nos arriesguemos todos; pero no usted. Si algo hay que conservar intacto, por todo el contenido nacional que encierra, es su nombre y su nadie que le quiera será capaz de gastar ese gran contenido en un a lucha de guerrillas. Si yo pudiera disponer de él para mi partido, esté usted seguro de que no lo usaría. Hay horas de peligro y de posible fracaso en que no se deben comprometer ciertos valores, a no ser que uno aspire a nutrirse de su jugo.

No se si habré logrado expresar del todo mi pensamiento ni si me habré extralimitado al decírselo sin que usted me lo preguntase. Pero estoy bien seguro de que usted no me lo va a tomar a mal. Y, todavía, si lo considerara aprovechable y quisiera algunas ampliaciones de él no tendría más que avisarme para que fuese a verle. Justo puede ser el mejor transmisor de sus órdenes.

Con el afecto y respeto de siempre le abraza,


José Antonio Primo de Rivera


Miguel Primo de Rivera y Urquijo, Papeles póstumos de José Antonio.

Barcelona: Plaza & Janés, 1996, pp. 107-108



Have Something To Say About This Topic?

Do you have a great information to add or an opinion to express about on this topic? Share it!

New! Comments

Have your say about what you just read! Leave me a comment in the box below.